Recientemente, el Tribunal Supremo ha unificado doctrina en materia de pensión de viudedad en personas separadas o divorciadas. Se trata de la Sentencia número 895/2017, de 15 de noviembre de 2017, que analiza los requisitos legales para que una persona separada o divorciada judicialmente pueda percibir la pensión de viudedad de la Seguridad Social en el caso de fallecimiento del que fuera su cónyuge.

Según establece la Ley General de la Seguridad Social, para que las personas separadas o divorciadas puedan percibir una pensión de viudedad es necesario que tuvieran reconocida una pensión compensatoria. La discusión se suscita en torno a aquellos casos en los que no hay fijada una prestación de ejecución continuada y periódica, sino que es de pago único.

Finalmente, el Tribunal Supremo ha resuelto que una pensión en modalidad de pago único no puede considerarse una pensión compensatoria, porque no es una prestación duradera y sucesiva, de ejecución continuada y periódica, sino una prestación única a satisfacer de una sola vez y en un tiempo predeterminado.

La consecuencia de esta doctrina es que las prestaciones de pago único, al no considerarse pensiones compensatorias, impiden el acceso a la pensión de viudedad. Ello hay que tenerlo muy en cuenta en el momento de surgimiento de la crisis matrimonial, pues a la hora de pactar las concretas atribuciones patrimoniales habrá que valorar cómo afectarían a una eventual pensión de viudedad, en especial, para el cónyuge más perjudicado económicamente por la ruptura.

Aquest lloc web empra cookies per a que vosté tingui la millor experiencia d’usuari. Si continua navegant està donant el seu consentiment per a l’acceptació de les mencionades cookies i l’aceptació de la nostra política de cookies, faci click a l’enllaç per a una major información a plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies