Alumnas del Instituto Samuel Gili i Gaya de Lleida declararon ante el Juez de Instrucción que el bibliotecario del centro les había enviado fotografías eróticas. El monitor lo reconoció y fue despedido. Está en libertad provisional con cargos y tiene prohibido acercarse al centro.

El monitor fue contratado por el AMPA y llevaba 12 años trabajando en el instituto. La asociación de padres y madres, representada por el abogado Enric Rubio, se personó en la causa.

Las estudiantes denunciaron el caso para evitar que se produzcan más acosos de este tipo.

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